HISTORIA

HISTORIA DEL GLORIOSO CLUB ATLETICO OLIMPIA:

EL CLUB ATLETICO OLIMPIA NACIÓ EL 17 DE SEPTIEMBRE DE 1918 EN GURUYÚ, EN 1921 SE TRASLADÓ A AGUADA Y EN 1933 A COLÓN.

VUELO GLORIOSO. A lo largo de 89 años el Club A. Olimpia alternó por diferentes disciplinas, pero siempre avanzó al ritmo que propusieron los éxitos deportivos que hicieron gigante a la institución. Las alas rojas empezaron a volar en la aduana con el atletismo y se trasladaron a la Aguada  con el basketball, pero se afincaron en Colón para construir una de las estructuras deportivas y edilicias más grande del país.

Las primeras lineas de la historia del Club Atletico Olimpia se comenzaron a escribir el 17 de septiembre de 1918, fecha en que un grupo de jóvenes se reunió en la Plaza de Deportes Nº 1, en el corazon del barrio Guruyù, para darle vida a una de las instituciones mas importantes de Uruguay.
No obstante el registro oficial data de 1918, el espíritu ganador de los olimpistas -heredado en la Plaza Nº 1- se empezó a forjar años antes, en 1916, cuando el profesor Primo Gianotti asumio como Director de las misma.
Aquel reducto que a principios del siglo XX comenzó a transformar la cultura física del Uruguay -país que se consolidaba en la etapa de la modernización- y a moldear a los nuevos atletas, fue el nido en el que surgió el gran club del Siglo XXI.
Olimpia, al igual que Atenas, Goes y Piedras Blancas, fue el resultado de un decreto de la Comisión Nacional de Educación Física, presidida por Francisco Ghigliani, que determino que a partir de julio de 1918 las Plazas no podían tomar parte de las competencias porque eran instituciones dependientes del Estado.
Por tanto entre 1918 y 1919 de la Plaza Nº 1 surgió Olimpia, de la Nº 2 Goes, de la Nº 3 Atenas y de la Nº 4 Piedras Blancas.
Mínimo fue el efecto inmediato del decreto porque sólo consiguió cambiar la camiseta de los atletas que se mantuvieron en el mismo hábitat en que entrenaban a diario.
Sin embargo, la iniciativa promovió lentamente que los clubes comenzaran a levantar vuelo y se independizaran, finalmente, de las Plazas de deportes. Antes de desprenderse definitivamente del cascarón, en el caso de Olimpia, pasaron muchos años.
Desde julio de 1918 Olimpia ya era Olimpia. El 5 de septiembre de ese año Olimpia se afilió a la Federación Atletica del Uruguay, según consta en el acta número 29, hoja 69, del registro de la Federación que actualmente se denomina Confederación Atletica del Uruguay.
"La Plaza de Deportes Nº 1 y la Plaza de Deportes Nº 3 comunican haber cambiado sus nombres por C. A. Atenas y C. A . Olimpia,respectivamente", se lee en el acta, en el que desliza un error porque Olimpia era de la Nº 1 y Atenas de la Nº 3.
Salteado el detalle, desde 12 dias antes de nacer Olimpiaya competia en atletismo con el nombre que llevaria oficialmente desde el 17 de septiembre.

Club del atletismo.

Olimpia surgió en Piedras y Juan Lindolfo Cuestas exclusivamente como una institución para la práctica de atletismo.
Bajo la dirección de Gianotti y la colaboración de Roberto Moresco escribieron páginas con exquisitos triunfos.
Entre 1918 y 1921, período en el que Olimpia estuvo en Guruyú y se traslado a Aguada, los atletas de las alas rojas conquistaron 2 récords latinoamericanos, 12 Sudamericanos y 39 torneos nacionales y, obviamente, ganaron un número incalculable de pruebas en los torneos nacionales.
Entre los más veloces Isabelino Gradín fue abanderado, porque se adjudicó cinco nuevas marcas en Sudamericanos (cuatro en 200 y 400 metros y uno en la posta 4 x 400 en la que corrió con la selección). Otro que se lució fue Carlos Patiño con tres nuevos registros en salto alto y salto alto sin impulso.
También adosaron éxitos en Uruguay y fuera de fronteras Henry Stanley Bowles y Julio Gorlero en 100 metros, el último también en 200, José Soto en 1.500, Carlos Patiño en 110 vallas, Andrés Mazzali en 200 y 400 vallas, Ferrando- Patiño- Gorlero- Bowles en 4 x 100, Gorlero- Silveira- Frei- Gradín en 4 x 400, Alejandro Panigatti en bala, Ricardo Filloy en salto largo y triple y José amejeiras en garrocha.
Eran tiempos en los que Olimpia era un abonado en los podios de atletismo.

El vuelo hacia Aguada.

En 1921 una nueva Plaza de Deportes Nº 1, con una magnifíca ubicacion sobre la avenida Agraciada y con limites en la cancha Madrid, Figueroa y Nicaragua,en medio de una gran barriada, recibió a Olimpia y la alejó de la aduana nativa.
La nueva Plaza ofrecia un pabellon central con gimnasio cerrado, baños y vestuarios, canchas de basketball, voleyball, tenis, saltadero (para practicar algunas pruebas de atletismo), aparatos de gimnasia, rincones infantiles, cerrado todo ello por una pista de atletismo en forma circular de casi 200 metros.
Allí llegó Olimpia con atletismo como única actividad, pero rápidamente se abrió un abanico de posibilidades para quienes concurrian a la Plaza.
Se inició así una obra que lentamente dio valiosos frutos, por cuanto el trabajo atlético junto a los elementos brillantes que tuvo Olimpia, se agregaron nuevas figuras debido al magnifico y tenaz esfuerzo de los profesores Gianotti y Moresco.
El atletismo tomó gran impulso, pero las inquietudes, al ir en aumento, dieron margen a que se iniciaran otras actividades: basketball, ciclismo y patin, para acrecentar el poderío de la entidad.
A Gradín, Mazzali, Ferrando, Olivera, Galanti, Amejeiras, Patiño, Stanley Bowles, Panigatti, Filloy, Gorlero, Soto, Silveira, Fein, Galindo, se agregaron los nombres de nuevos valores: Mendy, Víctor y Alberto Pesce, Gasonat, Caritat, Castiglioni, F. Patiño, Sgarli, Pittamiglio, Borrás, Passadore, Chery, Vigliola y otros muchos.
En 1924, luego del Sudamericano de San Isidro, donde por primera vez cayó derrotado en 400 metros formidable Gradín, se produjo el retiro de este gran atleta de las actividades, siguiendo igual camino las otras figuras para dejar casi exlusivamente la defensa de los viejos prestigios atléticos, a la nueva generación.
Los nuevos atletas también hicieron historia: Albérico Passadore alcanzó dos veces el récord nacional en salto con garrocha en 1925 y 1928, Alfonso Chery en 1.500 metros llanos en 1926 y Ángel Pittamiglio en jabalina en 1923.

Nació el básquetbol.

En 1992 Olimpia se afilió a la Federación Uruguaya de Básquetbol y participó en el campeonato Nacional de primera división con un equipo netamente de Guruyú: Diego y César Spósito, Mártinez, Paredes y Loyarte, pero no pudo distinguirse mucho frente a los grandes de esa época: Sporting y Atenas.
Pero el básquetbol empezó a dominar en toda la Plaza y obtuvo el Campeonato de Novicios y el Nacional (denominado actualmente Federal) de 1923. Mazzali, Ferrando, Castiglioni, Uslenghi (gran basquetbolista y excelente futbolista que triunfó en el mundo), Bevestenide, Caritat y Mollo fueron la base y además se agregaron Acuña, Viera, César y Diego Spósito. Ellos rompieron el predominio de Sporting y Atenas.
Pocos años después surgirá la Máquina blanca que ganó los Federales de 1928 y 1929.

Ciclismo y patín.

Con la base de los hermanos Gerardo y Gervasio Núñez, dos figuras de primera magnitud en nuestro ciclismo, en el año 1924 se incorporó el ciclismo.
Su primer gran lauro fue la adjudicación en propiedad de un magnífico trofeo donado por una deportista chilena, primera señorita Addy Thomas a la Federación Ciclista Uruguaya, para ser disputada en la temporada oficial, en las distancias clásicas de 1.25 y 100 kilómetros.
En esa misma época tomaba auge el patín y se realizaron actividades en lugares públicos en los que con gran entusiasmo participaron los aficionados.
Llegaron las alas rojas a actuar en esas competencias, tras la correspondiente afiliación y es así que llevando como representante a Bancina, Mesías, Fernández, los hermanos Francia y otros, se adjudicaron campeonatos Federales y nacionales.
Así rápidamente, queda esbozada toda la actuación olimpista en la segunda etapa de su vida deportiva, en Aguada.

El tobogán.

El período de la Aguada desde su inaguración en 1921 hasta 1929 prosiguió con éxitos, hasta que las instituciones deportivas con asiento en las Plazas de Deportes tuvieron que abandonar tal privilegio sino también la propia Plaza iba a desaparecer de ese lugar para dar margen a la construciión de un instituto de enseñanza femenino.
Los problemas se agudizaron en 1932 después de realizarse la fusión de la Sección Fútbol de Olimpia con el Club Capurro de Las Bóvedas, para dar vida al Club A. River Plate, lo que determinó la división del deporte profesional que se abría en un nuevo club y dejaba atrás el amateurismo olimpista. 



 
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